En el ámbito empresarial, los tiempos pueden ser difíciles, y hay ocasiones en las que una empresa puede enfrentar dificultades financieras que amenazan su continuidad. En estas situaciones, puede ser necesario recurrir a un procedimiento concursal para reestructurar la deuda y buscar una solución viable. En este artículo, exploraremos en detalle qué es un procedimiento concursal y cuál es su finalidad.

¿Qué es un procedimiento concursal?

Un procedimiento concursal, también conocido como concurso de acreedores o quiebra, es un proceso legal diseñado para resolver los problemas financieros y patrimoniales de una empresa que se encuentra en una situación de insolvencia. El objetivo principal de este procedimiento es encontrar una solución que permita la continuidad de la empresa, protegiendo los derechos de los acreedores y asegurando una distribución equitativa de los activos. El procedimiento concursal está regulado por las leyes de cada país y tiene como finalidad principal evitar la liquidación forzada de la empresa y fomentar la recuperación económica. Durante este proceso, se busca llegar a un acuerdo entre la empresa y sus acreedores, reestructurando la deuda y estableciendo un plan de pagos realista y viable. La legislación para los procedimientos concursales en España queda regulada en la Ley 16/2022, de 5 de septiembre, de reforma del texto refundido de la Ley Concursal. Esta ley establece el marco normativo y los procedimientos a seguir en caso de insolvencia de una empresa, para garantizar la continuidad de la actividad empresarial en la medida de lo posible.

¿Cuántos tipos de procedimientos concursales existen?

  • Concurso voluntario: Este tipo de procedimiento se inicia cuando la empresa en situación de insolvencia decide solicitar el concurso de acreedores de forma voluntaria. Es una medida que se toma para evitar que la situación financiera empeore y para buscar una reestructuración de la deuda antes de que esta no tenga solución y cause la quiebra total.
  • Concurso necesario: En contraste con el concurso voluntario, el concurso necesario es solicitado por los acreedores de la empresa cuando detectan que existe una situación de insolvencia por parte de la empresa. Los acreedores pueden solicitar la apertura del concurso para proteger sus intereses y buscar una solución a la deuda impagada.
  • Concurso consecutivo: Este tipo de concurso se produce cuando una persona física, que ya ha sido declarada en concurso, vuelve a encontrarse en situación de insolvencia en un plazo determinado. En estos casos, se inicia un nuevo procedimiento concursal que se denomina concurso consecutivo. El objetivo es buscar una solución a la nueva situación de insolvencia, ya sea mediante la reestructuración de la deuda o la liquidación ordenada de los bienes.

¿Cuándo procede el proceso concursal?

El procedimiento concursal se produce cuando una empresa se encuentra en situación de insolvencia, es decir, no puede cumplir con sus obligaciones de pago de manera regular y se encuentra en una situación financiera difícil, ya que sus acreedores quieren ver sus inversiones de vuelta. La insolvencia puede manifestarse a través de diferentes indicadores, como el impago de deudas, la falta de liquidez, la acumulación de pérdidas o el cese de pagos a proveedores, por lo que afecta indirectamente a muchas empresas cuando se produce. Cuando un negocio se enfrenta a una situación como esta en la que no tiene suficiente solvencia, es importante actuar de manera oportuna y buscar asesoramiento legal especializado en insolvencia, para podernos enfrentar a la situación desde el principio con todo lo necesario para no incurrir ningún delito o motivo que pueda impedir el desarrollo del procedimiento. La solicitud del procedimiento concursal puede ser presentada por la empresa de forma voluntaria o por los acreedores de manera forzada, según corresponda al tipo de concurso, pero siempre es preferible mostrarse colaborativo, seas la parte que seas, y estar al día de todas las finanzas y los posibles problemas para prever este tipo de situaciones antes de que no tengan marcha atrás.

¿Cuáles son las fases de un concurso?

Un proceso concursal consta de varias fases para que la empresa puede resolver la situación de insolvencia que tiene entre manos, de una forma ordenada y priorizando la intención de que pueda seguir desarrollándose en el futuro:

  1. Solicitud de concurso: En esta fase, la empresa o los acreedores presentan la solicitud de concurso ante el tribunal competente. Es importante proporcionar la documentación necesaria para respaldar la solicitud, como los estados financieros y la relación de acreedores.
  2. Declaración de concurso: Una vez admitida la solicitud, el tribunal declara formalmente el concurso y nombra a un administrador concursal que se encargará de gestionar el proceso.
  3. Elaboración del inventario y listado de acreedores: El administrador concursal recopila información detallada sobre los activos y pasivos de la empresa, así como una lista de los acreedores y sus respectivas deudas.
  4. Negociación y propuesta de convenio: Durante esta fase, se busca llegar a un acuerdo entre la empresa y los acreedores para reestructurar la deuda y después se presenta una propuesta de convenio que debe ser aprobada por la mayoría de los acreedores.
  5. Liquidación de activos: En caso de que no sea posible alcanzar un acuerdo con los acreedores, se procede a la liquidación de los activos de la empresa, y los fondos obtenidos se distribuyen entre los acreedores según el orden de preferencia establecido por la ley para cubrir las deudas o inversiones de estos.

¿Cuánto puede durar un proceso concursal?

La duración de un proceso concursal puede variar significativamente dependiendo de diversos factores, como la complejidad del caso, el número de acreedores involucrados y la eficiencia del sistema judicial. En general, un proceso concursal puede durar desde varios meses hasta varios años.

Durante el tiempo que dure, se llevan a cabo las diferentes fases del proceso concursal, y la empresa puede continuar operando bajo la supervisión del administrador concursal, ya que la finalidad principal de este sistema es encontrar una solución viable que permita tanto a los negocios que no tienen solvencia, como a sus acreedores, alcanzar un acuerdo donde ambas partes salgan lo menos dañadas posible.

En definitiva, el procedimiento concursal es un proceso legal que tiene como finalidad resolver las dificultades financieras de una empresa en situación de insolvencia, y conseguir llegar a un punto donde se pueda salvar la empresa sin pasar por encima de los intereses de los inversores.

Es un proceso para el que sin duda necesitamos un abogado que tenga conocimiento de procesos como la Ley de Segunda Oportunidad y nos pueda orientar en la toma de decisiones, ya que es un proceso que como decíamos unas lineas más arriba, puede durar incluso años.

Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.
Nombre
Privacidad

CONTACTO

Plaza Constitución 10, Almendralejo (Badajoz)

Registrado en el Ministerio de Justicia

El Despacho de Abogados MANUEL TENORIO CUBERO está especializado en la prestación de servicios jurídicos a nivel nacional tanto a empresas como a particulares.

ENLACES DE INTERÉS

Aviso legal y política de privacidad

Política de cookies